Apariciones
¿Se han detenido a pensar en cuáles son los fantasmas que los acompañan a diario direccionando sus acciones desde las sombras? Yo no lo había hecho hasta hace un tiempo atrás, cuando descubrí cómo algunos miedos o sentimientos se filtraban sigilosamente entre intenciones, proyectos, esperanzas, opciones...haciendo que las elecciones sean siempre en su favor.
Muchas cosas quedaban entonces en el tintero de las posibilidades inconclusas, de los sueños que uno cree que sólo pueden cumplírsele a otros. Y todavía siguen quedando.
Lo importante es descubrir esos espectros internos. Arrancarlos de la sombras para ver por completo su fealdad, que es la nuestra.
Ellos albergan nuestro temor al rechazo, nuestro miedo al fracaso, o más que eso: Que no nos bancamos ser los mejores, ni los únicos, ni que no nos quieran, ni que nos ignoren, ni ser feos o no ser los más lindos, ni los más importantes. O quizá tratan de sostener a otras personas que amamos en un lugar inmerecido, merced a nuestro sacrificio.
Por otra parte todos tenemos en nuestro interior un pichón de Narciso, aquel junto al lago según la leyenda. Al mío lo bauticé como "Reina Sofía". Pero ella no es el única creadora de los fantasmas.
Es cierto: Reina Sofía necesita todo el tiempo buscar ser la más inteligente, la más linda, estudiar más, hacer más gimnasia, comer menos, comprarse más productos y ropa, eliminarse las arrugas, llamar la atención de todos todo el tiempo con la más estúpida actitud y que nunca alcance....pero es por algo! ¡Alguien le hizo creer hasta a Reina Sofía que no era suficiente!
Y ahí aparecen los fantasmas. Aquellos que el día que los descubrimos y logramos entenderlos comienzan a empequeñecer, a hacer menos travesuras. Y nosotros sin darnos cuenta comenzamos a cambiar, hablamos más pausado, tenemos más libertad, hacemos otras elecciones y un día quizá hasta dejemos algún vicio al que siempre volvíamos.
Tendremos que aprender a exorcizarnos de ellos porque hasta donde sé, esta es la única vida que me consta tener y es demasiado corta y bella como para entregársela a un fantasma.



