Dicho en blog

A veces la vida se nos vuelve inexplicablemente complicada. Ridiculamente enroscada. O quizá absurdamente risueña. Lo que sea, creo que es bueno compartirlo, comunicarlo. Nos cambia a nosotros al decirlo y quizá alguien se divierta o se conmueva al leerlo. Como sea, este es mi intento por ambas cosas.

sábado, octubre 07, 2006

El tiempo no para...

La edad es un tema que a las mujeres comienza a afectarnos generalmente cuando alcanzamos los 30. Es lógico. La mayoría de nosotras recordamos vivir nuestra infancia con madres de esa edad, no de veinte. Y también la mayoría de nosotras no queremos parecernos a ellas...
Sin embargo es inevitable. Como canta Fabiana Cantilo "El tiempo no para", entonces comenzamos sorprendiéndonos de a poco. Primero una cana en la cabeza, generalmente cerca del flequillo o los laterales de la cabeza, que justamente dan "marco" a nuestra cara, cada vez más contaminada de diminutas arrugas alrededor de los ojos.
Mientras nos repetimos a nosotras mismas que es producto del rímel, que tenemos que cambiar de productos, o que fue el sol, nos volvemos a sorprender repitiendo a nuestros hijos frases de madres y abuelas que habíamos jurado no repetir.
Pero el paso del tiempo no nos afecta a todas por igual. Algunas sufren por la celulitis, otras por las estrías, otras por la flacidez, otras por várices, otras por aumentar de peso...otras, por todo junto.
La infinidad de productos carísimos, spa, tratamientos, médicos, quirófanos y todo tipo de flagelos puestos a nuestra disposición a cambio de endeudamientos nos entretie
nen creyendo que podremos combatir todo eso. Pero no siempre es tan facil sobrellevarlo.
Hoy una amiga envejeció de golpe. Descubrió algo para lo que particularmente no estaba preparada y reconozco, yo tampoco. Un temor que desde que empezó el infatigable proceso de envejecimiento atemoriza a toda mujer: Canas púbicas.
Lo que supo ser un pubis "angelical" fue descubierto por ella mientras se depilaba entre sollozos como un peluche que comienza a volverse platinado. A aquella que antes llamó de modo cariñoso ahora duda en bautizarla como "Pepa Le Pew". Un espanto. ¿Como revertirlo?
La injusticia de la vida: Cuantas veces había fantaseado cuando se aclaraba el pelo en hacer algun tratamiento adecuado para parecer completamente una rubia natural!!! Y ahora, con su larga cabellera color chocolate lo que fue una fantasía se volvió una pesadilla.
Mi amiga me contó esta confidencia entre lágrimas y dudas: ¿Cumplo ahora el doloroso sueño de la depilación completa o cambio el chocolate por un rubio 100? Yo, que no estoy preparada para esto, no supe consolarla. Desde aquí mis condolencias.